Gracias Celia Cruz por Carnaval
Gilberto Dihigo.-La muerte de mi madre fue un desastre para mi existencia al provocar una depresión profunda cuando oculte dentro del pecho las emociones desencontradas y las encontradas, mas otras mas, un verdadero cóctel explosivo. Fueron días de gran sufrimiento y tormento mental. Gracias a una amiga chilena, quien al verme en ese estado deplorable tuvo la empatía de llevarme a su terapeuta. - No puedes seguir así Gilberto-, dijo La reparadora de mentes fragmentadas escucho el torrente de palabras que hasta ese momento guardaba celosamente y entre los consejos el que más insistió fue: - Gilberto si tienes ganas de llorar, hazlo, no importa si estas en el metro rodeado de personas, caminas por la calle o en un restaurante. Llora hasta que acaben tus lágrimas, tienes que sacar todo el dolor posible- replicó, con esa voz suave y convincente que me imagino tienen los expertos en este campo para calmar ...